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El rugby en los Juegos Olímpicos (1/4)

El rugby en los Juegos Olímpicos (1/4)

30 de Julio de 2016 - El rugby estuvo presente en París 1900, Londres 1908, Amberes 1920 y París 1924. Cuatro juegos, cuatro notas, en una producción especial que publicaremos sucesivamente todas las semanas, hasta el inicio de Río 2016.

Este año en Río de Janeiro el rugby volverá a formar parte de la familia olímpica, tras 92 años de ausencia. Apenas cuatro participaciones tuvo el deporte de la ovalada en los juegos, allá por los inicios del siglo XX y hasta aparece alguna quinta “extraoficial” en Berlín 1936. Algunas desavenencias y la falta de apoyo político hicieron que desapareciera del calendario olímpico hasta que a finales del siglo pasado comenzaron las primeras gestiones de la entonces International Rugby Board para volver a la máxima competencia ecuménica que cada cuatro años tiene el deporte. Hoy recordamos el "debut" del rugby en los Juegos Olímpicos.
    Un 23 de junio 1894 un joven intrépido y decidido propuso en la primera sesión completa del Comité Olímpico Internacional, realizado en la legendaria facultad parisina de La Sorbona, dar el puntapié inicial para la realización de los Juegos Olímpicos dos años después. La tradición y la juventud de este joven impulsor de los Juegos modernos, Pierre de Coubertín, estuvo muy vinculada al rugby, al punto que fue el árbitro de la final del torneo francés el 20 de marzo de 1892 entre el Racing Club y Stade Français. Además su gran mentor académico y una de sus grandes influencias fue Thomas Arnold, el director de la Escuela de Rugby entre los años 1828 y 1842, la escuela donde en 1823 William Webb Ellis dio nacimiento a este deporte.
    Coubertin decía "Lo que es admirable en el rugby, es la mezcla perpetua de individualismo y disciplina, la necesidad de cada hombre de pensar, anticipar y tomar una decisión y al mismo tiempo, subordinarse a los pensamientos y decisiones  del capitán o del árbitro. El rugby es realmente el reflejo de la vida, una lección de la experimentación en el mundo real, una herramienta educativa de primer orden".     No obstante esta tradición, lo juegos de Atenas 1896 no contaron entre sus disciplinas deportivas al rugby, como tampoco fue incluido ningún deporte de conjunto. Pero en 1900, cuando los Juegos llegaron a París, Coubertín, máximo responsable del Comité Internacional, no dudó en impulsar la inclusión del rugby en el programa olímpico. De esta manera, junto con el fútbol, se convirtieron en los dos primeros deportes por equipos en formar parte del acontecimiento, aunque este último lo hizo como exhibición. En aquellos juegos la mujer hizo su presentación olímpica en las competencias de tenis, gol y croquet, marcando un hito histórico. La organización quedó subordinada a la Exposición Universal, por lo que las competencias se disputaron a lo largo de cinco meses, entre mayo y octubre.
    El rugby en París contó con sólo tres equipos: Alemania, Gran Bretaña y, por supuesto, Francia. Los conjuntos participantes no eran selecciones propiamente dichas, sino que eran clubes que actuaban bajo el nombre de los distintos países. Los germanos estaban representados por el Eintracht Frankfurt, los británicos por el Moseley Wanderers y los locales por el Stade Français, la institución deportiva más importante de la capital francesa.
    El combinado galo era el amplio favorito para quedarse con el título, en especial por el subcampeonato que había logrado en el certamen local el año anterior. En la cancha confirmó su superioridad y ganó sus dos encuentros con cierta facilidad. En primera instancia, los locales, bajo una fuerte vigilancia policial, porque se temían incidentes se superaron a los alemanes, por 27 a 17 y en su segundo encuentro los dueños de casa se impusieron en el clásico europeo ante los británicos, con un inapelable 27 a 8. El partido entre alemanes y británicos no se jugó por lo que la medalla de plata fue compartida por ambos, mientras que algunos historiadores se la adjudican a Alemania, por la mejor diferencia de tantos. El equipo inglés había jugado el día antes en su país, viajó en barco por la noche-madrugada y jugó por la tarde, para regresar inmediatamente a Inglaterra.     
    El francés Emile Sarrade fue el primero en anotar un try y una conversión en una competición olímpica. Sarrade (1877-1953) además de integrar el equipo de rugby, participó en dichos juegos en el "tira y afloja", con el cual logró la medalla de plata. Este francés, fue autor de dos tries más durante el segundo tiempo del partido con los alemanes y sumó luego dos con Inglaterra, por lo cual fue el primer tryman olímpico con cinco conquistas. Por aquel entonces el try y el penal valían 3 puntos, la conversión 2 y el drop 4.
    En la siguiente cita olímpica, la primera en Estados Unidos (St. Louis 1904), el rugby volvió a decir ausente para regresar recién en los Juegos de Londres 1908.
(Producción especial Ana Cecilia Berdicever)

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